Corona rústica de café con nueces

En una reciente visita a la Gandhi, me topé con un libro bellamente ilustrado acerca de la cocina de La Toscana.

No pude resistir la tentación y lo compré con la justificación de que con las recetas ahí descritas consentiría a mi familia.

El libro, titulado sencillamente “La Toscana” (Editorial Phaidon), es un paseo culinario por las diferentes provincias de esa región emblemática de Italia en la que convergen de forma espectacular una naturaleza privilegiada, el arte, la arquitectura y la gastronomía.

Florencia, Pisa y Siena -sitios en los que dejaron su obra genios de la talla de Miguel Ángel y Leonardo da Vinci- son representados en el libro con platos como la clásica “Sopa de tomate con pan” o el “Zuccotto”, la “Torta della Nonna” y las “Alubias con verduras.”

Aunque no he podido replicar más que la receta que llamó mi atención desde la primera hojeada, sé que el libro promete mucho porque mi “Corona rústica de café con nueces” resultó fácil de preparar, deliciosa, diferente y muy apropiada para ofrecer una tarde de amigos, especialmente a los amantes del café.

De acuerdo con la ficha descriptiva, esta corona es propia de Livorno, un pueblo pesquero en la costa de Liguria, que si bien es reconocido por sus platos del mar, también ofrece cocina sencilla a base de productos locales, en este caso, del café y las semillas.

Su textura es esponjosa y crocante a la vez, debido a los trozos de nuez. Por si fuera poco, seduce antes de comerla pues su aroma es tan fragante como el de un café recién hecho.

La receta no lo indica pero a mí se me ocurrió añadir a su superficie un glaseado de café para volverla aún más adictiva.

Si aman el café, preparen ya esta delicia. No se arrepentirán.

Hummus (Crema de garbanzos)

La primavera es la estación ideal para organizar reuniones informales con los amigos sin que la preparación de los alimentos sea un motivo de estrés.

Me encanta recibir a mi familia y amigos con una mesa compuesta por diferentes platos sencillos y vistosos en la que nunca falten ensaladas o vegetales, quesos, carnes frías y un delicioso hummus para untar en galletas tipo cracker o verduras crudas.

El hummus – o crema de puré de garbanzos con tahini, jugo de limón y aceite de oliva- es un plato propio de la gastronomía del Oriente Medio que en esa región suele servirse como desayuno. En Occidente se ha popularizado como un entremés que se ofrece con triángulos de pan pita horneado.

En mis reuniones nunca falta uno, no sólo porque es delicioso , también por ser rico en proteínas y grasas saludables.

Por años lo compré en el supermercado, pero hoy que sé cómo prepararlo, tan fácil y rápido, no pienso volver a comprar uno.

Les comparto una receta básica.

Ingredientes:

1 lata de garbanzos cocidos (200 gramos)

Ajonjoli (5 cucharadas)

1 limón grande (el jugo)

Agua

Perejil o cilantro picado fino

Sal

Aceite de oliva (5-6 cucharadas)

Procedimiento:

Escurrir los garbanzos y enjuagarlos bien bajo el chorro de agua, retirándoles la piel.

En una sartén pequeña dorar el ajonjoli a fuego bajo por 10 minutos revolviendo de vez en cuando para que no se tueste de más.

En una licuadora potente, mezclar el ajonjoli caliente con unas 4 cucharadas de agua. Procesar hasta obtener una pasta cremosa. Añadir a la mezcla los garbanzos (reservando unos cuantos para la decoración), el jugo de limón , el perejil o cilantro, una pizca de sal y el aceite de oliva.

Procesar nuevamente hasta obtener un puré fino.

Verter al bowl de presentación y decorar al gusto.

Para mi versión de hummus original, decoré con perejil y, para la versión de Chile poblano, sòlo añadí un puño de rajas de poblano a la receta básica.

Preparar en casa nuestro propio hummus es barato, sencillo y hasta divertido ya que podemos añadirle cualquier sabor como chile chipotle, pimentón, ajo, y hasta aguacate.

Sí se animan, me cuentan còmo les fue. Feliz primavera.