Ciruelas al Pinot Noir con yoghurt griego

Imagen

El verano se asoma poco a poco y su llegada me entusiasma sobremanera no sólo porque es la estación de mi cumpleaños sino también porque en esta época del año hay muchas frutas con las que se pueden elaborar sencillos, frescos y deliciosos postres como las ciruelas al vino tinto con yoghurt griego que hoy les presento y que son perfectas para cerrar con broche de oro un picnic veraniego.

En muchos paraderos de la Ciudad de México los vendedores ambulantes ofrecen bolsitas con frutas propias de la estación. Estos días, al ver que ofrecían ciruela moscatel inmediatamente vino a mi memoria culinaria el recuerdo de unas ciruelas al oporto con crema batida y decidí comprar algunas para prepararlas con un Pinot Noir que tenía en casa, un Mirassou con notas de cerezas negras, fresas, grosellas y vainilla. En lugar de rebozar mis ciruelas con crema batida, decidí darle un toque acidito con yoghurt griego, contrarrestando así el dulzor de las cerezas. Aquí la receta que además de ser súper fácil, es de bajo costo.

Imagen

Ingredientes

  • 1 kilo de ciruelas moscatel (son pequeñas y muy dulces)
  • ½ taza de vino tinto Pinot Noir (pueden usar oporto u otra cepa de vino)
  • 1 ½ taza de azúcar
  • 2 limones, la ralladura
  • 2 vasitos de yoghurt griego

Elaboración

En una olla de fondo grueso colocar las ciruelas, el vino y el azúcar. Calentar a fuego bajo hasta que el líquido se convierta en almíbar. Apagar  e incorporar la ralladura de limón. Refrigerar.  Servir en vasos rebozados con un poco de yoghurt.

¡Feliz asomo de verano!

Imagen

Inspirada en el gran Hidemi Sugino

Imagen

Definitivamente la primavera me inspira. Por ahora estoy obsesionada con los postres frescos y sigo pensando en ¡mousses! Sólo que esta vez quise recrear al gran pastelero japonés Hidemi Sugino, cuyo trabajo admiro profundamente.

Es un ícono de la pastelería japonesa, pues combina la pulcritud de la técnica francesa con la estética minimalista y fresca de los japoneses. Generalmente sus pasteles combinan 4, 5 y hasta 6 técnicas diferentes y casi siempre están compuestos por una base de genovesa o joconde y una mousse-geleé de frutas. Es un maestro del detalle. Me fascina que sus pasteles hablan  por sí mismos pues la decoración siempre tiene que ver con los ingredientes, como debe ser.

En 1991, siendo parte del equipo japonés, ganó la Copa Mundial de Pastelería con su más famosa creación: “Ambrosía”, un pastel con base de genovesa de chocolate y mousse de chocolate con centro de genovesa y mousse de pistache con mermelada de frambuesa, cubierto con ganache de chocolate y decorado con pétalos de chocolate y una hoja de oro. En su boutique de Tokio se lee “Pattiserie depuis 1973”.

Otra de sus famosas creaciones, es el pastel  “Sois bois” -pastel mousse de frutos rojos-,  un must para todo aquel que se precie de ser conocedor de la pastelería de primera clase.

Desde hace tiempo tenía ganas preparar un pastel cuya base fuera un pan de matcha (polvo de té verde), muy utilizado en la repostería japonesa. Así que me puse manos a la obra para recrear un pastel de la colección navideña 2008 de Sugino. Se trata de un pastel mousse con pan de matcha, mousse y geleé de mango y decoración de mango y té verde.

Imagen

Mi modesta recreación tiene también como base la genovesa de matcha. Luego el mousse elaborado con mango ataulfo, el geleé con mango Manila y como decoración, en lugar de brillo, le puse una gelatina de matcha con cuadritos de mango ataulfo. El resultado: un pastel fresco, chispeante, delicioso. ¡Gracias Hidemi pattiserie por inspirarme y crear tal deleite para la vista, el gusto y el corazón!

Imagen

Colección Navidad 2008, por Hidemi Sugino.

Imagen