Tarta fina de peras y confitura de naranja

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Nací en un país de temperaturas que oscilaban entre los 25 y 32 grados, dentro de una familia clase media, años luz antes de la globalización y la era de los TLC. En mi hogar, las frutas de clima frío como las peras, manzanas y uvas eran un lujo exclusivo de la Navidad, época en la que entre amigos y familia se acostumbraba regalarlas dentro de canastas envueltas en celofán con un gran moño. Las frutas del frío “venían de Guatemala”, un poco menos caluroso que El Salvador.

Y claro, asomarme por primera vez a los mercados otoñales de México, repletos de peras y manzanas y observar que mis compañeros de clase llevaban una rojísima manzana de lunch, fue para mí entender qué significaba haber nacido en una “república bananera”.

Quizás por esa mezcla de shock y fascinación, desde entonces amo el otoño. En esta época salen de mi cocina cosas como “Muffins de pera y arándanos”, “Ensalada de peras con queso azul” y esta “Tarta fina de peras y confitura de naranja” cuya base es una pasta brissé a la que añadí un toque de canela, jengibre, clavo y nuez moscada. Por dentro, sólo un poco de confitura de naranja rebajada con jugo de naranja natural y unas rebanadas de pera.

¿El resultado? Una tarta crocante, especiada y chispeante. Amo el otoño.

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Inspiración otoñal: Tarta ligera con yogur griego e higos al Cointreau

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Nada anuncia mejor la llegada de una nueva estación que la aparición de ciertas flores,  frutas y vegetales, como la de los higos en este mes de octubre declarando el otoño.

En cuanto veo higos en los puestos de mercado imagino sus múltiples combinaciones y usos, aunque casi siempre opto unirlos con queso. Ya sean frescos o secos, los higos son compatibles con ingredientes grasos y salados como los quesos y el jamón. También se llevan bien con las especies. El sabor a nuez que desprenden los higos secos se destaca cuando se emplean como ingrediente de un pan rústico o de una tarta.

Los frescos, cuando están muy dulces, mejoran al contrarrestarlos con lácteos ácidos como el requesón, el queso de cabra o el yogur griego, como he hecho hoy en esta receta de inspiración otoñal.

Esta tarta con yogur griego e higos está tomada de un librito que adoro y poseo desde años, titulado “Cocina light, sabor total: Postres III” .

Cuando digo tarta ligera me refiero a una masa esponjosa (libre de grasa) que sustituye a la clásica pasta sucreé con la que normalmente se elaboran la tartas. Se trata de una masa suave y esponjosa,  lo cual se logra  aireando los huevos con el azúcar a través de un batido vigoroso y largo, así como incorporando la harina de forma envolvente y suave para no bajar el volumen. Acerca de la grasa, únicamente se unta mantequilla al molde antes de verter la masa.

El resultado: una tarta compuesta de un pan suave por dentro y crocante por fuera que al humedecerse con el jugo de naranja y el licor, se vuelve extraordinario; un yogur griego espeso y ácido -que hace las veces de crema batida o pastelera-  que soporta bien los higos embebidos en el licor de Cointreau, con lo cual se tornan picantes y deliciosamente almibarados.

La unión del higo dulce con el ácido del yogurt y el suave licor de naranja hacen una combinación única y especial. Aquí la receta:

Masa esponjosa (libre de grasa): 

  • 2 huevos
  • 1 clara
  • 90 gr de azúcar
  • 90 gr de harina

Procedimiento:

Calentar horno a 180 grados. Untar mantequilla  a un molde acanalado de 22 cm. Batir huevos, clara y azúcar  por 8 minutos hasta obtener una consistencia cremosa y espesa. Incorporar la harina tamizada con movimientos envolventes. Verter en el molde y hornear por unos 25 minutos. Dejar enfriar.

Relleno:

  • 8-10 higos grandes
  • 2 a 3 vasitos de yogur griego
  • 1 medida de licor de Cointreau
  • Jugo de naranja (sólo tres cucharadas)

Filetear los higos y dejar reposar ½ hora en un poco de Cointreau. Mientras, mezclar el yogur con 3 cucharadas de jugo de naranja y tres cucharadas de Cointreau. Enfriar.

Colocar el yogur generosamente sobre la tarta. Acomodar los higos de forma decorativa y ¡disfrutar!

Manzanas al horno con crujiente de nuez

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Huele a otoño en la Ciudad de México y, aunque no ha dejado de llover, como es normal en verano, ya se percibe el frescor propio de mi estación favorita.

Nostálgica, como regularmente me siento en esta época del año, mi pasión por hornear aumenta. Así que esta tarde fría y lluviosa quise hacer un postre cálido y confortable para mi familia. Recordé que tenía una cacerola de cerámica Fontignac sin estrenar y, entonces, preparé en ella unas manzanas horneadas con crujiente de nuez. Dado que estas magníficas cacerolas cuecen lenta y profundamente los alimentos sin que pierdan sus jugos, mis manzanas quedaron ¡deliciosas!

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Ingredientes:

  • 3-4 manzanas Granny Smith en cubos
  • Azúcar standar (sólo para espolvorear)
  • Canela
  • Nuez moscada

Topping crujiente:

  • 100 gramos de nuez troceada
  • 4 cucharadas de mantequilla derretida
  • 1/2 taza de azúcar mascabado
  • 3 cucharadas de harina

Elaboración:

Enmantequillar ligeramente una cacerola profunda o tu Fontignac y colocar las manzanas troceadas 2,100con un poco de azúcar. En un tazòn juntar todos los ingredientes del topping y mezclar hasta lograr una pasta. Colocar sobre las manzanas y tapar. Hornear aproximadamente 45 minutos. Disfrutar en los días lluviosos y frescos, si se desea con una bola de helado de vainilla.

¡Feliz arribo del otoño!

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Tarta de frangipane y manzana

Otra vez el otoño. Es la estación que me invita a hornear, celebrar, compartir, consentir y amar, aunque también me pone nostálgica. El suave viento y las hojas muertas que anuncian el final del año me impulsan a acelerar el paso para cumplir con los propósitos fijados a principios del año.

Pay manzana, tarta de peras, pay de calabaza, brioche de higo,  popovers de pera con queso azul y hasta quiche de hongos con romero son algunas de las delicias que vienen a mi memoria repostera cuando pienso en el otoño.

Para iniciar una serie de posts con sabor otoñal,  preparé una tarta frangipane con manzana, la cual disfruté con una enorme bola de helado de vainilla y un café bien cargado, en compañía de mi familia.

La tarta frangipane es clásica de la respostería italiana y su ingrediente principal es la crema de almendras. Se prepara con polvo de almendras, licor, mantequilla, yemas y azúcar. La base de la tarta es una pasta sucreé o brissé, la cual se rellena con la crema de almendras para luego acomodar en la superficie ya sea rebanadas de pera, manzana o melocotón.

Siendo esta la mejor época de las manzanas, seleccioné unas amarillas pues son menos ácidas que las verdes y dejan que se aprecie también el sabor y perfume de las almendras. Imagen

Hablando de hojas muertas, les comparto un video con bellas escenas otoñales en cuyo fondo se escucha mi canción favorita del otoño, por supuesto , Autumn leaves!

http://www.youtube.com/watch?v=–xW8HPJRY0